Iglesia de Dios Cristo la Roca!

 

Estamos muy contentos de anunciar nuestro nuevo ministerio para la comunidad hispana de Knoxville Tennessee!

 

 

El Pastor Mario Viera Rodríguez y Hna. Ruth Agosto han servido al Señor por muchos años como pastores, evangelistas, y maestros en Puerto Rico. Su amor por las almas y la enseñaza de la palabra de Dios, es incansable. Es maestro de español y estudió en el Instituto Bíblico Misionero del Concilio Fuente de Salvación Misionera, quedándose como profesor durante 28 años hasta su traslado a Knoxville, TN.

"Solo somos siervos del Dios Altísimo. A El sea toda la gloria."

 

 

Por favor, póngase en contacto con el pastor Mario o hermana Ruth para obtener más información sobre las reuniones y los ministerios a:  (787)685-9765 o a rubyfuente@yahoo.com

DE MUJER A MUJER:

CUANDO DIOS SUSURRA TU NOMBRE

 

1 Reyes 19:11-13

11. "El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.

12. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. y tras el fuego un silbo apacible y delicado.

13. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?

________________________________________________________________________

     Me imagino que cuando ustedes lean el título de este artículo pensarán en el libro de Max Lucado. Mientras leía esta porción bíblica, rápido llegó a mi mente el título "Cuando Dios Susurra tu Nombre".

     Todos conocemos esta porción, sino todos, la mayoría. No sé si alguno le habrá sucedido igual que a mí, pero cuando la leí por primera vez, me preguntaba ¿Cómo es posible que un hombre como Elías huyera?

Elías:

-un profeta de Dios.

-un hombre de oración.

-lleno del poder de Dios.

-que caminaba con Dios.

-dirigido por Dios.

-que actuaba conforme a la voluntad de Dios.

-que Dios lo tenía en alta estima.

-respaldado por Dios.

-que por su confianza plena en Jehová y su relación íntima con El, acababa de ver la gloria de Jehová manifestarse en el Monte Carmelo, destruyendo a 850 falsos profetas de Baal y Asera.

-que Dios escuchaba su clamor y no lo dejaba en verguenza.

 

No cabía en mi mente el pensar, cómo un hombre con estas características se había dejado amedrentar por una mujer malvada, perversa, idólatra, sin ningún temor de Dios. Pero Dios sabe todas las cosas. Elías conocía muy bien a la Reina Jezabel, y como humano, como hombre de carne y hueso, se turbó, tuvo miedo y escapó por su vida. Cuántas veces nos encontramos en situaciones desesperantes, sentimos miedo y actuamos precipitadamente, sin consultar a Dios, sin esperar en El. Antes de llegar a la cueva en Horeb, Elías había pasado por el desierto, pero Dios no lo abandonó en ningún momento. Incluso le sustentó, porque Jehová tenía propósitos con él.

Dios también tiene propósitos con cada una de nosotras. A veces pasamos por el desierto queriendo morir y cuando llegamos al monte, nos escondemos en la cueva. No queremos escuchar razones ni consejos, porque pensamos que todo lo podemos resolver con nuestro propio entendimiento, con nuestras propias fuerzas, con nuestra voluntad. Oramos  y clamamos, pero no queremos escuchar la voz de Dios cuando contesta.

Dios quería hablar con Elías, como también lo quiere hacer contigo y conmigo; sin excusas, sin que estemos a la defensiva, sin que busquemos justificarnos para no escuchar, porque creemos saber lo que nos quiere decir. Dios no siempre habla de la misma manera; El lo hace como El quiere y cuando El quiere, pero tienes que salir de la cueva y ponerte en el monte delante de Jehová porque El quiere hablar contigo. No en el viento poderoso, no en el terremoto, no en el fuego, sino en el silbido apacible. Con ternura, con amor, en un abrazo reconfortante y ahi susurra tu nombre y te dice hija mía aquí estoy para guardarte, para guiarte, para restaurarte, para fortalecerte, para levantarte.

Cuando Dios susurra tu nombre tiernamente, llega a tu vida bendición, paz y quietud. El hace resplandecer su rostro sobre ti. Cuando te encuentres en pruebas, en peligro, pasando por un desierto o escapando por tu vida, DETENTE, porque Dios quiere hablar contigo. Escucha el silbido apacible cuando Dios susurra tu nombre.

¡Dios te bendiga!

Por: Hna. Ruth Agosto

 

Print Print | Sitemap Recommend this page Recommend this page
© Christ the Rock Church of God